¿Cirugía de Columna a la Vista? La Guía para Llegar Tranquilo y Preparado al Gran Día
- Dr. González Murillo

- 20 sept 2025
- 4 Min. de lectura

Tu espalda y tú: Una guía cercana para tu cirugía de columna
Seguramente ahora mismo tienes un montón de cosas en la cabeza. Ilusión por lo que viene, un poco de vértigo... es totalmente normal. Una cirugía de columna es una gran decisión, pero es el primer paso hacia una vida con menos dolor. Quiero que sepas que no vas a recorrer este camino solo. Piensa en esta pequeña guía como una conversación entre tú y yo, para que llegues al día de la operación sintiéndote tranquilo, preparado y, sobre todo, protagonista de tu propia recuperación.
💪 Poniéndonos a punto: Tu papel es clave
Antes de que los cirujanos hagan su parte, tú tienes un papel estelar. Todo lo que hagas por ti en estas semanas previas es como meter dinero en la hucha de tu recuperación. Tu cuerpo te lo va a agradecer con creces.
Adiós al tabaco, hola a una mejor curación: Si fumas, este es el empujón que quizás necesitabas para dejarlo. Fumar se lo pone muy difícil a tu cuerpo para sanar y que los huesos se unan bien, y las posibilidades de que algo se complique después de la operación se multiplican en los fumadores.
Un pequeño esfuerzo con el peso: Si el médico te ha comentado que tienes sobrepeso, perder unos kilos ahora hará que la cirugía sea más segura y rápida. Además, te ayudará a recuperarte mucho mejor después.
¡A moverse!: No te pido que corras una maratón, pero algo tan simple como caminar una hora al día tonifica los músculos. Esos músculos serán tus mejores aliados en la recuperación. De verdad, cada paso que des ahora, es un paso que ganas para después.
🧳 La maleta: Tu kit de confort para el hospital

Vamos a preparar la maleta. No es un viaje de placer, lo sé, pero podemos hacer que tu estancia sea lo más cómoda posible.
Lo práctico es tu mejor amigo: Llévate ropa cómoda y suelta. Unas zapatillas de deporte cerradas para el principio son geniales. Para cuando empieces a dar paseos, unas zapatillas cerradas con velcro serán perfectas para no tener que agacharte a atar cordones.
Objetos de valor, mejor en casa: Deja en casa anillos, joyas o el reloj. Menos preocupaciones.
Tus cosas: No te olvides de tu neceser (cepillo de dientes, peine...), el cargador del móvil, tus gafas o audífonos, y algo para distraerte como un libro o unos auriculares para escuchar música.
El transporte: Habla con un familiar o un amigo para que te pueda llevar y traer del hospital.
🌙 La noche de antes: Tranquilidad y últimas indicaciones
Los días anteriores te llamarán del hospital para darte los últimos detalles. Te confirmarán la hora y te recordarán algo que es sagrado: el ayuno. Es vital que no comas ni bebas nada desde la medianoche anterior.
También te darán instrucciones muy claras sobre tu medicación. Es importantísimo que sigas sus indicaciones al pie de la letra, especialmente con medicamentos para el azúcar, antiinflamatorios (como el Ibuprofeno) o anticoagulantes (como el Sintrom®). Te dirán exactamente qué puedes tomar y qué no esa mañana.
☀️ El gran día: Estás en las mejores manos
Llegó el día. Al ingresar, el equipo de enfermería se encargará de todo. Comprobarán tus datos, repasarán tu historial y se asegurarán de que has seguido todas las pautas. Te pondrán una vía intravenosa (un pinchacito y listo) para administrarte medicación que te ayudará a estar relajado y a prevenir cualquier infección.
Cuando todo esté preparado, te llevarán a quirófano. No estarás solo ni un segundo. Hay todo un equipo de profesionales cuidando de ti, monitorizando cada latido y cada respiración durante toda la intervención. Al terminar, pasarás un tiempo en la unidad de reanimación, bajo vigilancia constante, hasta que estés listo para subir a tu habitación.
🏡 Vuelta a casa: Prepara tu nido de recuperación
¡A casa! Qué bien suena, ¿verdad? Es el momento de convertir tu hogar en tu santuario de recuperación. Con un par de ajustes sencillos, todo será mucho más fácil.
El viaje de vuelta: El día del alta no puedes conducir. Lo normal es que te faciliten una ambulancia. Si te llevan en coche, intenta que sea uno altito para que entrar y salir no sea una contorsión.
Pide ayuda: Las primeras 2 o 3 semanas, tener a alguien cerca es fundamental. Si vives solo, no tengas reparo en hablar con el equipo de Asistencia Social del hospital, ellos pueden informarte de ayudas.
Adapta tu espacio:
En la cama, una almohada bajo las rodillas te dará mucho alivio.
Deja la ropa y los zapatos a mano, a una altura que no te obligue a doblarte.
En el baño, unas agarraderas en la ducha y alfombras que no resbalen son una gran idea. Un elevador para el inodoro también puede ser muy útil.
Quita las alfombras con las que te puedas tropezar.
Coloca las cosas que más usas (en la cocina, en el baño) en estantes altos para no tener que flexionarte.
Estás a punto de dar un paso muy importante. Has sido valiente al tomar esta decisión. Ahora, déjate cuidar y céntrate en lo único que importa: tu recuperación. ¡Mucho ánimo!




I like the balanced point of view expressed here. The discussion of interactive digital services and their flexibility is well-presented. Additional background material about this topic may be found on the website. The article provides a solid foundation for further investigation.