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Actualización 1 Febrero 2018

Introducción

Los discos intervertebrales son las “almohadillas” que se encuentran entre los cuerpos vertebrales. La causa más frecuente de dolor axial cervical es la discopatía degenerativa que motiva contracturas musculares.

El disco intervertebral está constituido por un núcleo pulposo de consistencia gelatinosa en la zona central, compuesto en gran parte por agua, que otorga flexibilidad al disco y un anillo fibroso compuesto por bandas elásticas de colágeno que recibe mucha inervación. Por lo tanto, una lesión de este anillo puede justificar por si misma el dolor.

 

El desgaste de estos discos se suele producir a partir de los 30 años y puede producir dolor axial (habitualmente cervical y dorsal). Cuando los discos vertebrales  se encuentran degenerados (“disco negro”) pero no se han desplazado al interior del canal medular (hernia discal) la cirugía rara vez constituye el tratamiento de elección.

En ocasiones parte del disco intervertebral se desplaza hacia el canal medular tras la rotura del anillo fibroso. Esta migración suele producir una irritación de las raíces nerviosas produciendo dolor irradiado, disminución sensibilidad y/o pérdida de fuerza por el brazo (braquialgia). En la mayor parte de las ocasiones este dolor puede controlarse con tratamiento farmacológico, rehabilitación e infiltraciones sin necesidad de tratamiento quirúrgico.

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Definimos la Espondiloartrosis cervical o Espondilosis como cambios de carácter degenerativo que se relacionan con la edad. Hasta el 85 % de los mayores de 60 años presentan algún grado de degeneración, aunque muchos de los hallazgos radiológicos no producen sintomatología.

La sintomatología podemos clasificarla en:

  • Cervicalgia: dolor paravertebral o periescapular que generalmente se debe a contracturas musculares (por insuficiencia de la musculatura local) o patología ligamentosa (por posturas inadecuadas o traumatismos previos). Los cambios degenerativos discales y de las articulares interapofisarias pueden ser igualmente origen de la sintomatología.

  • Radiculopatía: dolor, alteraciones sensitivas o parestesias y/o déficit motores en extremidades superiores. Habitualmente producida por hernias discales, osteofitos, hipertrofia de ligamento amarillo o articulares interapofisarias.

  • Mielopatía: afectación de la médula espinal por disminución adquirida del diámetro del canal medular que genera sintomatología en extremidades superiores (por ejemplo pérdida de las habilidades motoras finas), en extremidades inferiores (por ejemplo torpeza al caminar o aumento de la base de sustentación) y / o alteraciones esfinterianas.