Descanso - Elegir una almohada adecuada

Actualización 28 Mayo 2022

Sin el soporte de una almohada adecuada, las estructuras cervicales, del cuello, sufrirán, lo que podría conllevar dolor y rigidez, en forma de contracturas o empeoramiento de lesiones ya existentes.
 
Por lo tanto, una almohada adecuada es esencial para mantener una alineación neutral durante nuestro descanso.
 
Sin embargo, la elección de una almohada con altura y firmeza adecuadas, se decide en función de preferencias personales, la posición adoptada durante el sueño y el tamaño de la persona. Una almohada demasiado alta o firme no permite que el cuello se relaje completamente. Y, por otro lado, dormir sin almohada también podría ocasionar dolor y contractura.
Asimismo, si duerme en pareja, lo recomendable es que cada uno tenga una almohada individual adaptada a sus necesidades.
 
Comenzaremos describiendo las diferentes posiciones que se adoptan durante nuestro descanso.
La posición es un factor esencial a la hora de elegir el mejor tipo de almohada. En aquellos pacientes con dolor cervical se recomienda dormir boca arriba o de lado.
 
Cuando uno duerme boca arriba se recomienda una almohada baja. En algunos casos, podemos aumentar el soporte cervical con una pequeña toalla enrollada debajo del mismo. Algunas almohadas incluyen en su diseño este soporte adicional y un área más profunda para la cabeza. Para otras personas la colocación de la almohada bajo los hombros puede resultar cómoda, de esta forma la posición del cuello se mantiene en ligera extensión, proporcionando alivio cuando existe dolor y contractura muscular. Otro consejo, es la colocación de una almohada bajo las rodillas para mejorar la tensión en la región lumbosacra.
 
En la posición de lado se recomienda una almohada más alta. De esta forma el cuello y la cabeza se encontrarán alineados con los hombros. Podemos colocar una almohada entre las rodillas, así como descansar el brazo superior sobre otra almohada. Para aquellas personas que cambien de posición durante el sueño existen almohadas con diseños ajustados, que presentan en la posición central un área más baja para dormir boca arriba y áreas más altas en los extremos para dormir de costado.
 
Para aquellas personas que adoptan la posición boca abajo, debemos decir que se trata de una posición no recomendable durante el descanso. Si no es posible cambiar esta posición se recomienda que la almohada sea de escaso grosor (de 8 a 10 cm.) y con poca consistencia.  Es necesario que se levante la cabeza del colchón lo suficiente para alinear el cuello y la columna vertebral.
En determinadas situaciones cotidianas, en lesiones en la región del hombro o ciertas personas con patología cardíaca o pulmonar puede ser necesario adoptar la posición sentada a la hora de descansar. Para ello, las almohadas en forma de “C” o herradura pueden ser útiles. Sostienen el cuello para que la cabeza no caiga hacia un lado.
Además de la posición durante el descanso, las preferencias personales y la comodidad son consideraciones para encontrar la almohada adecuada. Por lo tanto, encontrar la almohada correcta se produce a menudo por ensayo-error.
 
Seguidamente podemos describir diferentes tipos de almohadas según el material utilizado en su fabricación.
  • Almohadas de látex, con firmeza media. Se trata de un material antialérgico, transpirable y natural con muy buena adaptación a las formas de cuerpo.
  • Almohadas de viscoelástica, con gran adaptación y firmeza, amoldándose perfectamente a la forma y postura del cuerpo.
  • Almohadas de gel recomendable para aquellas personas que pasan calor durante el sueño. Comparte características de la viscoelástica, pero incorporan una fina capa de gel a una de sus caras para conseguir frescor y hacer descender la temperatura algunos grados.
  • Almohadas de plumas / plumón, son de escasa firmeza pero muy duraderas y son adecuadas para la posición boca abajo. Por contra, pueden provocar alergias en personas sensibles.
  • Almohadas de Espuma. De espesor muy variable, según la densidad de la misma.  Además, las hay de espuma en un solo trozo o de pequeños pedacitos de espuma.
  • Almohadas de fibra sintética. Ligeras y baratas. Se pueden seleccionar la firmeza y altura en función de la cantidad de relleno.
  • Otros materiales (agua, lana, algodón, …)
 
Concluiremos diciendo que el dolor cervical asociado al uso de almohadas no ha sido estudiado ampliamente. Actualmente, no hay evidencia médica clara que respalde un tipo de almohada sobre otra, por lo que el confort personal y el control del dolor son nuestra mejor guía.
Si la almohada es incómoda o produce dolor o rigidez, es hora de probar una almohada diferente.
 
Seleccionar la mejor almohada puede llevar algo de tiempo. Y se hace necesario consultar las políticas de devolución y si existen períodos de prueba antes de la compra, por si no resultasen de nuestro agrado.
Por último, conviene decir que la combinación de un colchón y almohada regulable puede mejorar nuestro descanso, de esta forma trataremos nuestra columna en conjunto mejorando su alineación.